Un Conejo en la Luna.... (Leyenda Maya)

Una antigua leyenda maya intenta explicar el porqué de esa forma animal que se adivina de noche si miramos hacia el astro nocturno. Las sombras de los cráteres en la escarpada superficie lunar, según los precolombinos, simulan un conejo en movimiento, saltando. La vieja leyenda dice:

 

Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.
-¿Qué estás comiendo?, -le preguntó.
-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
-Gracias, pero yo no como zacate.
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Morirme tal vez de hambre y sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo:
-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:
- Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:
-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.

 

La mancha oscura que forma su cabeza se llama Mar de la Tranquilidad (1) y en el 21 de julio de 1969 la nave Apollo 11, primer nave tripulada en llegar a la Luna alunizó allí. La oreja izquierda del conejo es el Mar de la Fecundidad (2) y la oreja derecha se llama Mar del Néctar (3).

Igualmente identificables a simple vista son algunos de sus grandes cráteres, producidos por la colisión de aerolitos tales como: Kepler(4), situado al borde del Océano de las Tormentas (5), Copérnico (6), Archímedes (7), situado en el “Mar de la Lluvia” (abdomen del conejo), el Mar de la Crisis (8) y muchos más.