El Puente de los Deseos

Una noche de luna llena, ve al “puente de los deseos”, entonces visualiza el deseo más importante que tengas. Sólo podrás pedir un deseo que te volverá multiplicado por tres. A menudo, un deseo, encierra todos los deseos.

Una vez seguro de lo que quieres pedir para que tu existencia sea más completa, te relajas…

Con mucho cuidado, con todo lujo de detalles y mucha concentración, expresarás tu  deseo y cerrando los ojos notarás la vibración de tus palabras. En un momento determinado, surgirá un juego de flujo de energías y serás “Uno con el Universo”. Para sentir esa magia tendrás que mantener una menta abierta.

Respirarás profundamente y permanecerás tanto tiempo como quieras en tu visualización del deseo. Darás gracias, respirarás profundamente y poco a poco, muy lentamente, te irás retirando del puente de los deseos.

El deseo debe ser real y no perjudicar a nadie pero, sin embargo, debemos asumir que si no se nos ha cumplido es porque no estábamos preparados para recibirlo.