SOBRE ÁNGELES


Se dice, y es verdad,
que precisamente antes

de nuestro nacimiento
un ángel apoya un dedo
sobre nuestros labios y dice:

"Calla, no digas lo que sabes".

Por eso nacemos con una hendidura
en el labio superior,
sin recordar nada

del sitio de donde venimos.
(Roderick Mal Leich)