El País de las Hadas

(...) Al principio de los tiempos,

los hombres y las hadas

compartían un mismo medio.

Luego llegaron los avances técnicos,

la civilización, el ruido y las carreteras.

Poco a poco el hombre

se fue alejando de la naturaleza,

y también de las hadas,

que se vieron obligadas

a refugiarse en otros lugares.

Así, unas asentaron sus reinos

bajo las colinas o dentro de cuevas,

otras construyeron palacios de cristal

bajo los ríos o en el interior de los océanos,

otras se escondieron en las fuentes,

otras entre los bosques,

separando su mundo

del de los hombres

y rompiendo paulatinamente

toda comunicación.

No tuvieron mal gusto las hadas

para ir a refugiarse,

pues escogieron el norte de Europa,

sobre todo las costas

y lagos escoceses,

las colinas irlandesas,

los bosques daneses,

incluso zonas del norte de Francia.

Con esto no quiero decir

que no las podamos encontrar

en otros lugares,

sólo que la mayoría

de los relatos de hadas

se sitúan en estas zonas.