LLena tu vida de seres bondadosos

Dice la leyenda que por cada muñeco de duende que tengas en tu casa se corporizaran siete reales.

Como no representan ningún peligro, puedes tener cuantos muñecos quieras. A lo sumo, tendrás que lidiar con sus travesuras, pero si les exiges que se porten bien respetuosamente, lo lograrás.

Además, para mantenerlos entretenidos, puedes poner una copa de cristal llena de monedas antiguas, pero no vayas a sacarles una moneda, porque ahora serán de ellos. En represalia, empezarán a esconder tus cosas. Verás que en el lugar donde éstas estaban, ahora los duendes han dejado un montoncito de piedras.

Les gusta mucho todo lo que hace música o brilla, como las geodas (piedras huecas), las campanitas o los palos de lluvia.

Si quieres pedirles un favor, como que cuiden tu casa o lugar de trabajo, ofréceles moneditas.

Dicen que ellos son nuestros amigos. A los duendes les encanta la miel, el pan con miel o azúcar, la leche y el vino tinto.

Si les dejas estos manjares junto a una planta es muy probable que lo que deseen es que contemos con ellos. Si alguien se enoja contigo, por ejemplo en la oficina, seguramente que los duendes se diviertan escondiendo lo que esa persona necesita para que usted se ría.

Aunque sean sólo espíritu, pueden mover objetos con su energía, pero no acostumbran hacerlo delante de las personas.

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