gnomos

Pequeños, juguetones, bellos,

alegres o pillastres,

los pequeños seres mágicos de la naturaleza

habitan en innumerables cuentos

para grandes y pequeños alrededor del mundo.

En Europa, Japón y en la Grecia antigua,

los espíritus elementales

han quedado relacionados con el mundo

de las flores y los árboles,

ocupándose de su crecimiento

y estando también asociados

a las fuentes y los estanques,

facilitando el desarrollo del mundo vegetal

a partir del reino mineral.

Gnomos o nomos , según el diccionario,

significa ser fantástico,

dotado de poder sobrenatural,

también son llamados duendes,

pigmeos o enanos,

como se los conoce habitualmente

en los cuentos de hadas.

Paracelso, los nombró por primera vez,

allá por el siglo XVI,

derivando dicho término del griego

“gnome y grignosko”,

que significa conocimiento y sabiduría.

El alquimista suizo los bautizó de ésta manera,

ya que para él, éstos pequeños seres

conocían los secretos de la tierra

y de todo el cosmos.

Ahora bien.

¿Cuál es la misión de los Gnomos ?.

Su misión, además de ser específica,

es muy importante ya que custodian

los grandes bosques,

protegiendo a los animales,

impidiendo que los cazadores furtivos

terminen con ellos,

y evitando que los leñadores talen

indiscriminadamente los árboles,

utilizando para tal fin

toda clase de obstáculos de origen “natural.”.

Estos seres, que se han popularizado

gracias a los libros de cuentos para niños,

de ninguna manera forman parte de la fantasía;

muy por el contrario,

son una realidad, de otra dimensión

distinta a la nuestra, pero realidad al fin.