ESCALERA A LOS CIELOS

ARCO IRIS

Aunque los pueblos de la tierra

tienen diferentes creencias y formas de ver

y comprender las mismas cosas,

en lo relativo al arco iris podría decirse que,

salvo contadas excepciones,

hay "consenso":

todos reverencian la magia de su belleza

y le adoran como el símbolo más hermoso

del poder infinito del Dios creador.

En algunas culturas se le visualiza

como el dobladillo de las vestiduras de Dios

(samoyedos de Siberia, i

ndios cherokees y nativos de Groenlandia),

mientras que para los yukis de California

se convierte en el traje multicolor

del Gran Espíritu que creó el universo.

Otras veces es una corriente de agua

de la que beben las almas en el cielo

(Nueva Zelanda), o el arco de la casa

de la reina del paraíso (zulúes de Sudáfrica),

o el brazo de un dios conquistador (Mozambique),

o el juguete o fetiche que utiliza el creador

para poner fin a una tormenta

(tribu mojave de Arizona),

o el recipiente que Dios utilizó para poner

sus pinturas mientras coloreaba a los pájaros

(mito germano de la creación).

Al margen de estas interpretaciones

la más frecuente en casi todas las culturas

considera al arco iris un puente,

escalera o sendero a los mundos superiores

por donde suben y bajan a la tierra

dioses y santos, mientras que las almas

entran en el paraíso.

Así lo creen desde Hawai

hasta la Polinesia pasando por Austria,

Japón, Nueva Zelanda y los indios

de Norteamérica.

En alquimia el arco iris es un importante

símbolo que representa el final de las tormentas

y la oscuridad y se considera como el signo

de la llegada de la luz bajo cuyo reino de paz

los elementos básicos pueden por fin

transmutarse en oro.

MÁS INFORMACIÓN:
www.zianet.com/rainbow

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